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Sección enfocada en detectar y comunicar microtendencias emergentes mediante un mapeo mensual de señales débiles desde fuentes digitales, redes sociales y observación de mercado.
VER MÁS DEL OBSERVATORIO‘Hecho por un humano’
En un entorno saturado de imágenes generadas por inteligencia artificial, diseñadores y artistas comienzan a responder con una estética que enfatiza la imperfección, el proceso y la autoría humana.
- ESTADO: Terminada
- POR: Catalina Oyarzún
- DATE: 22.04.2026

**Este artículo ha sido escrito al 100% por un humano sin la ayuda de inteligencia artificial en su redacción.
El uso de la Inteligencia artificial (en específico, los modelos de lenguaje predictivo) de manera masiva ha cambiado en muy poco tiempo nuestra percepción del trabajo, la productividad y las industrias creativas. En muchos sentidos se siente como un hito en la humanidad similar al de la revolución industrial, la invención de la prensa o el uso masivo del internet, donde estos avances también cambiaron la percepción del trabajo y generaron incertidumbre sobre el futuro.
A finales del 2025, cuando todos los medios y la cultura popular comenzaban con el análisis del año y las resoluciones para el siguiente, comenzamos a ver las palabras del año elegidas por los diccionarios más respetados del mundo. De cierta manera, la pablara que eligen los diccionarios habla del lenguaje que hemos usado para describir nuestra realidad, por lo que revisar estas publicaciones es una manera interesante de ver el reflejo de nosotros mismos a través de la academia. A finales del 2025, las palabras elegidas tuvieron directa relación con la cultura del internet, la fatiga digital y la inteligencia artificial. Collins eligió “Vibe coding” que significa generar código con la ayuda de IA en base a los resultados y sin preocupación de la sintaxis o el código mismo. Cambridge eligió “Parasocial” que se refiere a la conexión que siente alguien por alguien que no conocen, como una personalidad de internet, un personaje ficticio o una inteligencia artificial. Dictionary eligió “67” el fenómeno cultural con relación al brainrot, definido como deterioro de la atención y el pensamiento producto del consumo excesivo de contenido digital inmediato, repetitivo y sin profundidad. Oxford eligió “rage bait” que describe el contenido diseñado específicamente para enojar al interlocutor y por lo tanto generar más tráfico con ello. Pero de lo que hablaremos más en específico en este artículo, tiene relación con la palabra elegida por Mirriam Webster Dictionary: slop.
“Slop: Contenido digital de baja calidad que se produce generalmente en cantidad mediante inteligencia artificial.”
La definición se explica a sí misma. Pero quizás imaginar ejemplos sea algo más complejo. Slop se define de manera más simple como “basura” visual, sin ninguna connotación simbólica relevante o mensaje importante para el interlocutor sino que, como lo dice el diccionario, importa más en su cantidad más que en su calidad. Desde la proliferación de IA usada para generar imágenes (primero con herramientas como MidJourney antes que ChatGPT incorporara más funciones visuales), pareciera ser que internet estuviera plagado de imágenes donde no estamos realmente seguros si lo que estamos viendo es real o no. ¿Shrimp Jesus? Slop. ¿El chico que esculipó un busto de Mark Zuckerberg en madera? Slop. ¿Videos de conejos saltando en un trampolín? Slop. ¿La moda de convertir una selfie o un retrato familiar al estilo de Studio Ghibli? Slop. Estos son sólo algunos ejemplos que han tenido mucha tracción en internet, pero probablemente todos consumimos muchísimos más todos los días. Si acceder a Instagram, X o Tiktok se sentía ya como una lucha contra tantos estímulos, ahora también tenemos que lograr identificar cuáles son expresiones geniunas y cuáles son basura para el cerebro.

Las industrias creativas han sido puestas en jaque ante el avance de herramientas de IA que generan contenido visual como imágenes o videos. Hace poco, Anthropic publicó una lista de profesiones que serían más amenazadas por la proliferación de la IA en los próximos años. Arte y Medios está dentro de las más amenazadas por la tecnología.
La resistencia de diseñadores y artistas visuales
Podríamos hablar muchísimo de cómo ha influido el uso de la IA en diseño y arte. Analizar ese fenómeno podría ser un artículo en sí mismo. De lo que sí hablaremos en éste, es de cómo el mundo de diseño y del arte comienza a expresar tendencias visuales que resisten al estilo característico del contenido basura hecho por inteligencia artificial.
En los entornos creativos y artísticos de las redes sociales, hay un creciente resentimiento hacia el uso de la inteligencia artificial. Incluso, se han comenzado a usar términos como “Clanker” una palabra despectiva que se refiere a un robot o una IA que realiza una tarea específica que normalmente es realizada por un humano. Esta reacción es natural. La IA está actualmente reemplazando puestos de trabajo en una industria que ha sido históricamente mirada en menos y mal remunerada por la sociedad. Si antes nadie estaba dispuesto a pagar por una ilustración o un logo, ahora, las posibilidades se han reducido al máximo. Un ejemplo claro de esto es el comercial navideño de Coca-cola, hecho al 100% por inteligencia artificial. Si una de las compañías más grandes y lucrativas del mundo decidió dejar de emplear a animadores, artistas y diseñadores ¿qué queda para el resto?
Pero el futuro no es tan oscuro. La nueva generación de creadores visuales está gravitando hacia lo que más nos caracteriza como seres creativos: la prueba y el error, el aprendizaje en el proceso y la historia detrás de los resultados. Muchos diseñadores y artistas visuales han comenzado a gravitar hacia estilos marcados por la mano humana, y hemos encontrado sus experimentaciones en plataformas como Instagram y Behance. A continuación, revisaremos tendencias que están proyectadas para ganar popularidad este año en la cultura visual y que marcan la diferencia entre slop y creatividad. El hilo conductor entre todas: la imperfección humana. Se trata sobre la nostalgia, el caos y sentir que el diseño refleja la condición imperfecta del humano más que conseguir la perfección digital que se ha perseguido en la última década.
Error de impresión
Puede ser que, en el pasado, la falta de tinta en una impresión, o el exceso de ella haya significado el descarte de esta. Hoy, estos errores relacionados a la impresión se usan para marcar la mano humana como identificador de identidad visual. Nos transporta también a las impresiones tipo fanzine, donde las contraculturas y la publicación independiente buscaban cualquier medio para comunicar sus mensajes, incluso si eso significaba una baja calidad de impresión. La impresora y el escáner de oficina parecen volver a tener auge, donde deliberadamente se marca una estética en escala de grises, se revienta la tinta, se escanea erróneamente y se muestra la crudeza de estas herramientas.



Scrapbook
Por mucho tiempo, el diseño se ha enfocado en buscar la perfección hasta puntos milimétricos. Esta estética de collage va muy de la mano de las tendencias analógicas de la cultura popular de los últimos años. Busca reconfigurar la creatividad hacia manifestaciones que se sienten más manuales y caóticas, dando evidencia de creación por sobre la precisión. El resultado son gráficas altamente creativas, con múltiples capas que emulan el cortar y pegar, incluso si han sido generadas digitalmente. Se usa el recurso de escanear elementos físicos y superponerlos entre sí, añadir texturas de papel u otros elementos, y de incluír dibujos o dibujos manuales para maximizar la sensación de que estamos viendo el cuaderno de notas de alguien.



Ficha técnica
Las fichas, dibujos e información técnica son generalmente, lo que su nombre dice: técnicos. Sólo aquellos expertos en producción y manufactura entenderían estos símbolos y nomenclaturas. Pero en el último año, hemos visto un creciente interés por la estética técnica de los productos en el marketing y la imagen de marca. Se usan dibujos y geometría descriptiva, simbología y micrográficos técnicos, planos tipo blueprint, grillas, e incluso estéticas de vigilancia para demostrar conocimiento técnico y teórico de los elementos descritos. Tal nivel de manejo en detalles productivos, proceso de armado o nomenclatura química sería imposible de replicar por inteligencia artificial.



Naive
Inmaduro a propósito. Dibujos, garabatos sin mucho sentido, escritura y formas irregulares y temblorosas, desorden general. Busca dar la sensación de que un niño ha dibujado el encargo de diseño, apelando a su libertad y creatividad para generar conexión emocional por sobre la habilidad técnica o la perfección.



Los seres vivos tenemos la capacidad de adaptarnos al entorno para asegurar nuestra supervivencia, y los creativos no somos la excepción. No podemos negar que las herramientas de IA seguirán avanzando, pero precisamente por eso los artistas y diseñadores tenemos la responsabilidad de asegurarnos de que estas herramientas no nos reemplacen, sino que nos necesiten. En el tiempo que nos tomó escribir este artículo, hemos observado cómo comienzan a surgir nuevas expresiones del anti IA slop en distintas disciplinas del diseño, señales de que esta respuesta creativa sigue expandiéndose. Será interesante seguir su evolución, y sin duda continuaremos reportándola en próximos artículos.


